Mostrando entradas con la etiqueta hipertensión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hipertensión. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de junio de 2016

¿Qué debería incluir un buen chequeo médico anual?

El tipo de chequeo médico variará según nuestro sexo y en función de nuestra edad, ya que un cuerpo joven no requiere los mismos cuidados que uno más mayor





Agosto no es solo el mes de las fiestas y las celebraciones. Muchas personas aprovechan las vacaciones para ir al médico y hacerse un chequeo completo.
Sin dudas, es una buena manera de comenzar el año conociendo un poco más sobre nuestro cuerpo y si es necesario realizar tratamientos que nos ayuden a estar más sanos. En este artículo te explicamos qué debería incluir un buen chequeo médico anual para que el diagnóstico sea completo.

Prevenir es mejor que curar

Seguro que sabrás este refrán popular. Deberías ponerlo en práctica para evitar problemas de salud más graves. La revisión médica es la mejor manera que disponemos para prevenir cualquier tipo de enfermedades o tratarlas a tiempo.
No importa la edad que tengamos, siempre debemos hacer un chequeo general anual. A partir de los 20 años podría decirse que ir al médico “corre de nuestra cuenta”. Los cuidados y controles van cambiando a medida que vamos creciendo y envejeciendo.
La medicina preventiva es muy importante y el médico de cabecera es el primer eslabón de la cadena. Luego él nos derivará a diferentes especialidades según lo crea conveniente. Muchas veces ocurre que una persona desea evaluar su salud, pero no sabe qué pruebas solicitar.

Un chequeo general debería incluir:
  • Hemograma completo
  • Análisis de orina
  • Control de peso
  • Control de presión arterial
  • Electrocardiograma
  • Ecografía abdominal
  • Radiografía de tórax
  • Marcadores tumorales
Los jóvenes de menos de 35 años que no tengan sintomatologías no deben dejar pasar más de dos años sin realizar este tipo de exámenes médicos, sobre todo si hay antecedentes de alguna enfermedad en la familia.Reducir-la-presión-arterial
Otros estudios de importancia entre los “generales” son:

Ginecológicos

Las mujeres a partir de los 18 años han de revisarse una vez al año y hacerse una citología, además de chequeos que incluyan reacción en cadena de la polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés) o Captura híbrida 2 para detectar el virus del papiloma humano (VPH).
A partir de los 25 años aproximadamente se recomiendan las ecografías mamarias. Luego de los 40 años se debe incluir una mamografía.

Próstata


Los hombres mayores de 50 años tienen que realizarse un análisis anualmente. El valor del antígeno prostático específico (PSA, por sus siglas en inglés) es el más importante para controlar la próstata y se determina con exámenes.

Colon y recto

Para los que ya cumplieron los 50 años de ambos sexos. El estudio incluye una videocolonoscopia y sirve para controlar el área colorrectal.

Pulmones


En el caso de personas fumadoras o exfumadoras es recomendable que se hagan revisiones periódicas. También para aquellos que trabajan con sustancias tóxicas o irritantes. La radiografía de tórax es la que se usa en estos casos.

Dime qué edad tienes y te diré qué examen hacerte

Sabemos que los hombres suelen ser más reacios a ir al médico y controlar su salud. Por otra parte, las mujeres necesitan mayores chequeos según pasa el tiempo. A cada edad corresponde un grupo de análisis:

Mujer joven (entre 20 y 35 años)


Los controles clínicos se realizan cada dos años, si no hay sintomatología, e incluyen:
  • Historia clínica.
  • Recopilación de datos sobre enfermedades y antecedentes familiares.
  • Registro de enfermedades en la niñez y adolescencia.
  • Informe de primera menstruación y si hay regularidad en los ciclos.
  • Registro de embarazos llevados a término o interrumpidos.
  • Examen clínico general y de laboratorio (colesterol, glucemia, glóbulos blancos).
  • Medición de peso y altura.
  • Control de la presión arterial.
  • Electrocardiograma.
  • Actualización de vacunas.
  • Examen mamario y ginecológico (anual).
  • Adicionales: ecocardiograma, exámenes de piel y lunares y radiografía de tórax.

Mujer adulta (entre 36 y 65 años)

Los cambios hormonales son muy importantes en esta etapa porque se pasa de la etapa fértil a la menopausia. Los mismos controles que antes se hacían cada dos años ahora se deben repetir anualmente. También se incorporan los siguientes:
  • Prueba de esfuerzo ergométrica para el sistema vascular.
  • Control con ecodoppler carotideo (también conocido como ecografía vascular de la carótida).
  • Radiografía de tórax.
  • Mamografía.
  • Densitometría ósea.
  • Control gastrointestinal.
  • Ecografía abdominal.

Mujer de la tercera edad (a partir de los 65 años)

El cuidado de la salud es muy importante pero no debería ser lo único que ocupe la mente y la agenda diaria. Cuidarse uno mismo es vital, aunque sin exagerar la visita al médico.
Los controles clínicos cada 6 meses sirven para detectar de manera precoz problemas oncológicos y cardiovasculares. Los estudios recomendados (además de los de la etapa anterior) son:
  • Control ginecológico.
  • Examen cardíaco.
  • Cámara gamma.
  • Tomografías.
  • Resonancia magnética.
  • Metabolismo de calcio.
  • Niveles de anemia.
No es necesario “vivir de médico en médico” ni sentirse “perseguido” por ir a la consulta. Los chequeos sirven para detectar a tiempo algunas anomalías para que puedan tratarse desde el principio y con resultados favorables en la mayoría de los casos.
A diferencia de lo que se cree, ir a ver a un especialista no es sinónimo de tomar medicamentos o seguir tratamientos costosos y dolorosos. Tampoco es querer encontrar algo donde no lo hay.
Simplemente, se realizan estos exámenes para asegurarnos de que gozamos de buena salud o que podemos mejorar en ciertos aspectos.
Si a eso le sumamos una vida saludable, una dieta equilibrada y ejercicio periódico tendremos menos posibilidades de enfermarnos y nos recuperaremos con más facilidad.

fuente: mejorconsalud.com

viernes, 20 de mayo de 2016

¿Tomar el sol o tomar vitamina D? ¿Qué me conviene más?

Tomar el sol es la forma más eficaz y sencilla de obtener vitamina D, ya que los alimentos no contienen cantidades suficientes. También podemos optar por un suplemento vitamínico

Todos sabemos que necesitamos tomar el sol para obtener vitamina D en nuestro organismo.
No obstante, ¿qué podemos hacer si vivimos en un lugar poco soleado o bien durante épocas de frío y nubes? ¿Necesitaríamos tomar un suplemento de vitamina D?
En este artículo te damos las claves para que no te falte esta importante vitamina, tanto si decides obtenerla por exposición al sol, con la alimentación o bien como suplemento nutricional.

¿Por qué la vitamina D es fundamental?


La vitamina D es imprescindible para nuestro organismo porque nos ayuda a absorber el calcio, un mineral fundamental en el proceso de formación de los huesos.
Por este motivo, si no obtenemos la suficiente vitamina D, durante la infancia podemos sufrir raquitismo, mientras que ya de adultos podemos padecer osteoporosis.
Se habla mucho del calcio, pero no debemos olvidar que también necesitamos la vitamina D para su correcta asimilación.
La vitamina D también es muy beneficiosa para prevenir el cáncer, en especial, el de colon.
Su deficiencia está relacionada con trastornos como la obesidad, el autismo, la hipertensión, las enfermedades cardíacas, el insomnio, la psoriasis, el asma, la migraña o la infertilidad, entre otras.

¿Tomar el sol es suficiente?
 

En primer lugar, debemos decir que tomar el sol es la manera más saludable y directa de obtener la cantidad de vitamina D que nuestro cuerpo necesita, siempre y cuando lo hagamos durante cortos espacios de tiempo y fuera de las horas de máxima radiación.
Sin embargo, debe ser sin ropa y sin protección solar, lo cual confirma todavía más la importancia de hacerlo con precaución.
También debemos destacar que deberíamos tomar el sol de manera regular durante todo el año.
Tomar el sol con sentido común nos aportará vitamina D sin ningún riesgo de sobredosis y, además, nos ayudará a mejorar la salud en general.
Existen en el mercado camas de bronceado seguras (con balastos electrónicos en vez de magnéticos) que no suponen tanto riesgo para la salud.

Vitamina D en los alimentos


La alimentación no es una fuente abundante de vitamina D, a pesar de que hoy en día existen muchos alimentos enriquecidos con este nutriente. Sin embargo, no está demostrado que sea una manera de obtener las cantidades necesarias.
Los alimentos que contienen vitamina D son los siguientes:
  • Pescado azul: Atún, salmón, sardina y caballa.
Recomendamos elegir, de manera más habitual, la sardina y la caballa, ya que el pescado azul de gran tamaño puede contener también metales pesados como el mercurio que, a la larga, pueden perjudicar a nuestra salud y predisponernos a padecer enfermedades neurodegenerativas.
Cuando optemos por los enlatados, debemos tener en cuenta que hay un mayor contenido en vitamina D en las conservas en aceite que en agua.
  • Aceite de hígado de bacalao: Durante las últimas décadas este alimento ha sido bastante popular como suplemento.
  • Ostras: Se deben comer con moderación y en lugares de confianza. A ser posible, que sean ostras salvajes.
  • Caviar negro y rojo.
  • Yema de huevo.
  • Leche cruda.
  • Mantequilla: La mantequilla es un alimento que ha tenido muy mala fama en las últimas décadas y, sin embargo, es muy beneficiosa para la salud si la consumimos en cantidades moderadas.
Recomendamos consumirla en forma de ghee, una mantequilla clarificada mucho más sana y fácil de elaborar en casa.
  • Champiñones: La mejor manera de comerlos es ligeramente cocinados.
No hemos detallado los alimentos que suelen llevar vitamina D añadida, como los lácteos, margarinas o productos a base de soja ya que, en ese caso, consideramos que es mucho más saludable optar por un suplemento de calidad para controlar mejor la dosis que tomamos.


Según algunos estudios, la mejor forma de tomar vitamina D consiste en elegir la vitamina D3, que es
 del mismo tipo que la que crea el cuerpo al tomar el sol.

Suplemento de vitamina D3

La otra opción, que es la vitamina D2, es una forma sintética que no resulta tan eficaz y, además, podría presentar algunos efectos secundarios para la salud a largo plazo.
No hay una cantidad fijada de la vitamina D que debemos tomar, ya que más bien depende de nuestros niveles y necesidades. Para comprobarlos lo haremos por medio de un análisis de sangre.

fuente: http://mejorconsalud.com/

sábado, 15 de agosto de 2015

Los 4 Mejores Batidos Verdes para Reducir la Hipertensión y Hacer una Limpieza Renal

Al ser ricos en vitaminas y antioxidantes estos jugos nos pueden ayudar a depurar nuestros riñones, a la vez que favorecen la circulación y combaten la retención de líquidos
Los 4 mejores batidos verdes para reducir la hipertensión y hacer una limpieza renal
La hipertensión, también conocida como presión arterial alta, es un trastorno que se produce cuando se estrechan las arterias que regulan el flujo sanguíneo al organismo.
A medida que se va produciendo ese estrechamiento, el corazón tiene que hacer más esfuerzos para bombear la sangre a través de los espacios reducidos y es allí donde la presión aumenta.
Este trastorno también se conoce como el “asesino silencioso”, pues por ser casi asintomático muchas personas no saben que lo padecen y, por ende, no hacen nada para controlarlo, estando en un alto riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares graves como un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular.
Cuando una persona recibe el diagnóstico de esta enfermedad tiene la obligación de modificar sus hábitos para evitar que esta desmejore su calidad de vida.
Los cuatro principales problemas que esta puede causar incluyen:
  • Daño renal
  • Agrandamiento del corazón
  • Endurecimiento de las arterias
  • Problemas oculares o de visión
Para reducir al máximo todos los riesgos que implica tener la presión alta, lo mejor es ponerse en control médico, dependiendo de la gravedad del problema.
Pero además, también se puede apoyar la dieta con el consumo de jugos verdes saludables, los cuales le aportan propiedades al organismo paradesintoxicarse, regular el flujo de la sangre y prevenir problemas en el riñón.
Si ya has confirmado que tienes problemas de presión arterial alta y estás preocupada por los riesgos que ello implica, no te pierdas las siguientes 5 recetas de jugos verdes que te pueden ayudar a controlarla mientras limpias tus riñones.


Batido de tomate, pepino y zanahoria            

Batido-de-tomate-pepino-y-zanahoria
Las propiedades antioxidantes y depurativas de este batido natural favorece la expulsión de toxinas acumuladas en el organismo, las cuales son responsables del desarrollo de diferentes enfermedades.
Por combinar los vegetales con una hierba tan saludable como el perejil, esta bebida contribuye a eliminar el exceso de sodio del organismo y la retención de líquidos, que también influye en el aumento de la presión.

Ingredientes

  • 1 pepino
  • 2 zanahorias
  • 1 tomate
  • 1 puñado de perejil
  • ½ vaso de agua (100 ml)

¿Cómo prepararlo?

  • Lava y trocea el pepino, los tomates y la zanahoria, y luego incorpóralos en una licuadora junto con el perejil y el medio vaso de agua para facilitar el licuado.
  • Procesa todos los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea y consume el licuado recién hecho.
  • Tomar como mínimo 3 veces por semana.

Batido de piña, toronja y espinaca

La piña y la toronja son dos grandes diuréticos que nos ofrece la naturaleza para combatir la retención de líquidos, bajar la presión arterial y hacer una limpieza renal.
Por tener cantidades significativas de agua y ser bajas en calorías, ambas frutas resultan ideales para acompañar todo tipo de dietas.

Ingredientes

  • 1 toronja o pomelo
  • 2 rodajas de piña
  • 1 puñado de hojas de espinaca
  • ½ vaso de agua (100 ml)

¿Cómo prepararlo?

  • Extrae el jugo de pomelo y luego llévalo a la licuadora para combinarlo con las dos rodajas de piña, el puñado de hojas de espinaca y el medio vaso de agua.
  • Procesa todo unos segundos y tómalo cuando todo haya quedado bien incorporado, sin grumos.
  • Puedes tomarlo todos los días, en ayunas.

Batido de zanahoria y espinaca

vegetables juice
La alta concentración de antioxidantes y cualidades diuréticas de este licuado contribuye a disminuir la retención de líquidos y la acumulación de toxinas, responsables de intervenir en la presión arterial y el funcionamiento de los riñones.
Por si fuera poco, sus ingredientes suponen un aporte extra de energía para el organismo, para que rinda mejor físicamente y trabaje en óptimas condiciones.

Ingredientes

  • 1 manojo de perejil
  • 1 manojo de espinacas
  • 5 zanahorias
  • 2 tallos de apio
  • 1 poco de agua (opcional)

¿Cómo prepararlo?

  • Lava y desinfecta todos los ingredientes y, luego, procésalos en la licuadora hasta obtener un jugo sin grumos o trozos de lo vegetales. Lo ideal es agregarle un poco de agua para facilitar la mezcla.
  • Tómalo en ayunas, sin colar, como mínimo 3 veces por semana.

Batido de kiwi, espinaca y lechuga

kiwi juice
El kiwi es un alimento rico en vitamina C y otros importantes antioxidantes que contribuyen a disminuir el colesterol, la presión arterial y el daño provocado por los radicales libres.
En este caso se ha de combinar con algunos vegetales verdes que aportan clorofila, fibra, vitaminas y minerales que mejoran el funcionamiento renal y previenen diferentes enfermedades.

Ingredientes

  • 1 kiwi
  • 5 hojas de espinacas
  • 3 hojas de lechuga
  • 1 cucharada de miel natural (25 g)
  • 1 vaso de agua (200 ml)

¿Cómo prepararlo?

  • Pelar y lavar el kiwi, las hojas de espinacas y la lechuga. Luego, introducirlos en una licuadora con el vaso de agua, y procesar unos segundos hasta obtener una mezcla homogénea.
  • Cuando esté listo, se toma bien fresco, preferiblemente en ayunas.