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sábado, 14 de octubre de 2017

Descubre dos excelentes remedios para unificar el tono de tu piel


Es fundamental que, para cuidar nuestra piel, la hidratemos correctamente, tanto por dentro como por fuera, y evitemos el consumo de aquellos alimentos que favorezcan la oxidación y la retención de líquidos


Es posible que últimamente estés notando como el tono de tu piel está cambiando: la zona de tus ojos aparece ahora un poco más oscura, tienes más pecas e incluso puede que tengas alguna manchita nueva en tu mejilla que antes no estaba…

No te preocupes, es algo normal que nos sucede a todas y que, en muchos casos, puede tratarse. La zona de los ojos, por ejemplo, suele ser muy delicada y depende a veces de nuestro cansancio o de una mala alimentación.

Las manchas, por su parte, pueden atenuarse con adecuados tratamientos de belleza, remedios sencillos con los que unificar el tono de tu piel y verte más atractiva. ¿Quieres descubrir dos excelentes remedios con los que conseguir un rostro más luminoso?

¡Te los contamos!

¿Por qué cambia el tono de mi piel?


De momento no tenemos ese remedio infalible que nos permita detener el paso del tiempo, ese elixir con el cual disfrutar de una belleza que no se marchita, que no sufre el impacto de los años y que está libre de esas arruguitas que aportan ya cierta madurez a nuestra expresión.

Los años, como ya sabes, deben llevarse con plenitud y felicidad, es tiempo vivido y no debemos avergonzarnos de ello. No obstante, esto no quita que tengamos derecho a cuidarnos todo lo posible para atenuar estos efectos, porque el paso del tiempo también se puede acelerar si no nos protegemos adecuadamente, o si no llevamos unos hábitos de vida adecuados.

El tono de tu piel puede verse afectado por varios elementos, de ahí que valga la pena tenerlos en cuenta:

1. Por la exposición al sol

Es el mayor enemigo de nuestra piel. Nos envía esos radicales libres que oxidan las células de nuestra epidermis, que favorecen el envejecimiento prematuro, que ocasionan la aparición de manchas…

Debes tener muy en cuenta que pasar un tiempo excesivo al sol, o incluso no usar una protección diaria frente a los rayos solares, causa hiperpigmentación, la piel se deshidrata y favorece la aparición de las arrugas.

¿Qué tal si lo recordamos cada día y nos protegemos adecuadamente?

2. Los efectos del acné

Durante nuestra adolescencia todas hemos pasado por esa terrible fase donde los granitos herían nuestra piel, la inflamaban y nos dejaban alguna que otra marca que aún conservamos. Es más, el acné no es exclusivo de los adolescentes. Incluso en la madurez y debido a nuestros cambios hormonales lo seguimos sufriendo de vez en cuando.

De ahí que sea habitual que, en determinados rincones de nuestro rostro, el tono de la piel haya cambiado también y tengamos esas manchitas color café tan molestas.

3. Exposición a la luz ultravioleta de los centros de estética

Puede que no sea tu caso, pero hay muchas mujeres que sí suelen tener la costumbre de acudir una o dos veces por semana a estos centros de belleza para broncear su piel. De nada sirve tomar medidas. A largo plazo, este tipo de tratamientos puede traernos efectos inesperados, como un envejecimiento prematuro.

4. Los embarazos

Dar a luz ocasiona muchos cambios en nuestro cuerpo y también en nuestra piel. Uno de esos efectos es que, durante la gestación, producimos más melanina y, en consecuencia, es habitual que nos aparezca alguna que otra manchita.

5. Inflamaciones o lesiones en la piel

La piel tiene memoria y es una parte de nuestro cuerpo muy delicada, que reacciona ante cualquier efecto exterior, ya sea a la luz, al frío o a los golpes. Hay quien, por ejemplo, es muy sensible a cualquier tipo de rozaduras y, al más mínimo impacto, nota de inmediato cómo le sale un moratón y cómo, al cabo de los días, esa rincón de su piel ya no es igual que antes.

Incluso las inflamaciones nos pueden dejar marcas que tardan mucho en desaparecer. Los herpes labiales, por ejemplo, pueden dejar lesiones en la boca durante largos periodos de tiempo.

6. La edad

Te lo indicábamos al inicio. Los años no perdonan y van a dejar sus marcas en nuestro rostro en forma de arruguitas, de manchas, de flacidez… Uno de esos rasgos más llamativos que, sin lugar a dudas, vas a notar tarde o temprano es el cambio en el tono de tu piel. Es algo normal, que podemos atenuar con los tratamientos adecuados. ¡Te los explicamos!

Remedios para unificar el tono de tu piel

Remedio 1 con aloe vera




Ingredientes

  • 3 gramos de gel de aloe vera.


Preparación
Este remedio lo aplicaremos cada mañana y cada tarde. Solo tendrás que retirar unos tres gramos del gel central de una penca de aloe vera y aplicarlo en tu cara. Notarás cómo se crea al instante una especie de capa protectora, la cual, deberás mantener unos 15 minutos. Pasado este tiempo, retírala con agua fresca.

Hazlo todos los días y verás como tu piel luce suave, sin inflamaciones y como, poco a poco, se unifica el tono de tu piel.


Remedio 2 con plátano y limón



Ingredientes

  • El jugo de medio limón.
  • Un plátano maduro.


Preparación

Este remedio para unificar el tono de tu piel deberás hacerlo cada noche antes de ir a dormir. Para ello, solo tendrás que pelar y cortar un plátano a trocitos y obtener el jugo de medio limón.
¿Cual es el siguiente paso? Haz una mezcla bien homogénea, con el fin de obtener una crema finita que poder aplicar en tu rostro. Manténla durante 20 minutos y enjuaga con agua fresca. Verás como tu piel luce más luminosa, sin que las manchas lleguen ya a percibirse. ¡Es muy efectivo!

Otros consejos que tener en cuenta



  • Utiliza cada día una base de maquillaje con protector solar.
  • Hidrata tu piel regularmente para evitar que se reseque. Cuando la piel se reseca, aparecen manchas y arrugas.
  • Evita el consumo de sal y alimentos con azúcares, que favorecen la retención de líquidos y la oxidación celular.

miércoles, 31 de mayo de 2017

4 Partes del cuerpo que no deberías tocar con las manos

"Muchas veces lo hacemos sin darnos cuenta, pero deberíamos prestar atención y procurar evitar tocar con las manos determinadas zonas del cuerpo, ya que podríamos traspasar las bacterias de un lugar a otro"

Seguramente durante tu niñez tu mamá se esmeró particularmente en inculcar el hábito de aseo personal, siendo el lavado de las manos uno de los más importantes.

Esto se debe a que a lo largo del día vamos tocando toda clase de cosas que están llenas de bacterias.
Si no mantienes la higiene adecuada, esas bacterias que se acumulan en las manos fácilmente pueden comprometer tu salud cuando no tienes cuidado.

¿Cuáles son las partes del cuerpo que no deberías tocar con las manos? ¿Qué pasa si lo haces?
Sigue leyendo, que aquí te lo contamos.
¿Por qué es importante que te laves las manos?



El 15 de octubre fue declarado por la UNICEF como el Día Internacional del Lavado de Manos. Esta iniciativa se puso en marcha con el fin de crear una conciencia sobre la importancia que tiene hacerlo.
Este organismo destacó que son muchas las enfermedades transmitidas al tocar con las manos algunas áreas del cuerpo sin la correcta higiene.

Quizás pienses que tu higiene es la mejor posible y que no corres ningún riesgo porque no estás en contacto con productos tóxicos. Antes de dar esto por cierto,pregúntate si todo lo que tocas está realmente limpio.
Por ejemplo, si todo el día estás en contacto con la computadora, podrías estar pasando gérmenes entre el teclado, la pantalla y tu boca. No pienses que porque tu oficina es muy limpia todo está solucionado.
El aire transmite toda clase de gérmenes y es algo que no puedes controlar.


1. Los ojos

La vista es uno de los sentidos más preciados que tenemos y por ello puede resultar muy molesto cuando nos toca batallar con alguna infección.

Es común llevarse las manos a los ojos para frotarlos, retirar alguna pestaña o simplemente limpiar algún residuo que nos esté importunando. Sin embargo, los ojos pueden contraer infecciones fuertes al tocarlos con las manos sucias.

Sabemos que la mayoría de las veces cometes el error de tocar con las manos estos órganos, casi sin darte cuenta.

Algunas de las recomendaciones que nunca debes pasar por alto son:

•             Lavarte las manos antes de tocar los ojos.
•             Usar un pañuelo desechable si necesitas secar una lágrima o ayudarte a sacar unapestaña.
•             Evitar introducir cualquier clase de elemento extraño.

Cuidados especiales si usas lentes de contacto

•             Nunca debes tocar con las manos el ojo de forma directa si no las has lavado antes con jabón neutro y agua.
•             Es recomendable que aprendas a retirar estas lentes con mucho cuidado. Pide a tu oftalmólogo que te enseñe la forma correcta de ponerlas y retirarlas.
•             No talles por ningún motivo los ojos, pues resulta fácil dañar este sensible órgano.

Es común que, al llegar de casa luego de un día de mucho trabajo, te sientas tan cansado que solo desees retirar estas lentillas. Lo que no deberías hacer bajo ninguna circunstancia es pasar por alto la limpieza.
Esto se debe a que el líquido removedor de impurezas donde guardamos los lentes de contacto no elimina todos los gérmenes. Solo limpian superficialmente.

Cuando te laves las manos para quitar las lentes de contacto es importante que uses jabón neutro de barra y agua tibia.

Los jabones líquidos suelen dejar una capa protectora compuesta por químicos, por lo que pueden quedar residuos en los lentes. Con el paso del tiempo, estos se van acumulando y tus lentes de contacto durarán menos tiempo del que deberían.

2. Zona íntima

Está claro que la zona íntima es un lugar muy privado y es importante que, antes de tocarla con las manos, te asegures de mantener la higiene.

El riesgo de tocar esta zona con las manos sucias es que los gérmenes puedes ocasionar toda clase de infecciones.

Ya por sí misma, esta área es húmeda y está repleta de su propio ecosistema que al contacto con otras bacterias puede ocasionar problemas graves.

Un error muy común que cometen las mujeres es tratar de lavar esta área con jabón, agua y champús vaginales.

Te recomendamos limitar el uso de agua y jabón al mínimo y evitar por completo los champús vaginales.

3. Los oídos

No debes tocar con las manos tus oídos, ni rascarlos con las uñas. Estas dos acciones pueden causar lesiones internas que, con el tiempo, se infectan. 
En primer lugar, recuerda que el oído tiene cera, la cual sirve para evitar el paso de bacterias.
Por lo anterior, no deberías tratar de eliminar toda la cera. En caso de que sientas que tienes demasiada, acude con un otorrinolaríngologo, que es el médico especializado en la zona.
Él te ayudará a eliminar los excesos de cera sin problemas y con los métodos más seguros.


4. El rostro

Evita tocar con las manos el rostro. Sabemos que es algo que se hace casi siempre de forma involuntaria, pero debes aprender a evitarlo tanto como sea posible.

Los motivos de esta recomendación son muy variados. El primero de ellos es que, al tocar la zona, estás llevando residuos de las manos a la piel de la cara.

Si no mantienes la higiene correcta, los poros de la piel se pueden obstruir fácilmente. Esto ocasiona los molestos barritos y zonas rojas en la piel.

El único momento en que debes tocar con la manos el rostro es cuando vayas a lavarlo y antes ya te hayas lavado las manos.

Según se puede ver, tocar con las manos distintas zonas del cuerpo puede traer problemas que van de leves a graves.

Toma nota y evítalo tanto como sea posible.

jueves, 30 de marzo de 2017

7 errores comunes que cometes al lavarte la cara


Para que el gesto de lavarte la cara sea todo lo higiénico y reparador que quieres, debes tener en cuenta todo el proceso y reparar en cada paso


Lavarte la cara suele ser la rutina de belleza más simple. Por eso, no es raro cometer algunos errores en el proceso. Debes tomar en cuenta que ciertas acciones pueden ser contraproducentes y  generar problemas en tu rostro.
No olvides que la piel de la cara es una de las zonas más delicadas y debe ser tratada con mucho cuidado. Presta atención a los cuidados que tienes y modifica aquellos hábitos que estén causando problemas.
Aquí te explicaremos cuáles son.
1. No te lavas las manos
Este error es muy común: no sueles lavarte las manos antes de proceder a lavarte la cara. De hecho, mucha gente piensa que no tiene sentido lavar las manos antes de limpiar el rostro, si igual se van a usar productos de limpieza.
Bueno, aunque no lo creas, lavar la manos es vital. La razón es que las manos están expuestas a bacterias debido a que tocas innumerables superficies.
Algunos productos para la limpieza del rostro no están preparados para eliminar estas impurezas y si los usas en las etapas iniciales podrías estar contaminándolos.
2. No cambias de productos en años
De seguro tienes algún producto de belleza preferido. Quizás te encanta porque es muy fresco, huele bien y es suave. Sin embargo, el mundo a nuestro alrededor no se mantiene igual y va cambiando conforme el clima.
Por eso debes ajustar tu rutina de cuidados.

No es lo mismo la humedad y el calor del verano que te hace sudar más al frío seco del invierno.
Fíjate qué limpiadores son mejores para cada época del año y estarás siempre un paso  por delante. No te apegues a ningún producto.
El producto de limpieza ideal debe remover las impurezas, el maquillaje y todas las células muertas sin quitar los aceites naturales de tu piel.
Encuentra un limpiador que haga el trabajo (sin que sea demasiado suave, pues estos requieren doble lavado para obtener una limpieza profunda).
También evita uno que sea sumamente abrasivo porque ocasionan que tu piel se irrite y se seque.
3. No cuidas la exfoliación
Muy rara vez necesitarás exfoliar el rostro todos los días, ya que esto puede hacer que se reseque la piel. Algunos exfoliantes podrían dañarla, porque contienen químicos que son muy agresivos y, por lo general, suele ser suficiente con lavar la cara diario.
Lo ideal es que la exfoliación se haga una vez por semana o dos veces al mes, en función del producto utilizado. De esta forma evitarás perder la suavidad de tu piel y le darás el uso apropiado al exfoliante.
4. Eres muy poco cuidadosa con tu piel
¿Eres de las que secan muy fuerte luego de lavarte la cara? Analiza si tallas demasiado tu piel, jalando con la toalla. Si piensas que cuanto más fuerte seques, mejor se limpia la piel, estás equivocada.
De hecho, podrías estar ocasionando un gran daño. Trata de hacer todo siempre con movimientos circulares y suaves: limpiar, exfoliar y secar. Eso reduce el daño y es más efectivo para lograr una limpieza en condiciones.
Al terminar, seca con ligeros golpecitos y usa una toalla suave. No te excedas y trátala con cuidado.
5. No aplicas correctamente el limpiador
Debes aplicarte correctamente el producto limpiador. Los poros son los que lo absorberán para llevarlo a las capas profundas de tu piel. Por eso debes aplicarlo con movimientos circulares, muy ligeros y suaves.
Si lo haces de manera horizontal o vertical puede que te demores un poco más. Revisa y sigue las instrucciones del limpiador: verás que, aunque puede tratarse de un proceso lento, trae muchos beneficios.
6. No usas agua con la temperatura adecuada
Existe la creencia de que el agua caliente abre los poros y el agua fría los cierra. Aunque es una idea muy extendida, en realidad es un mito. Los poros no tienen músculos que los abran y los cierren.
Lo que sí debes tener presente es que si eliges lavarte la cara con agua muy caliente, dañarás los aceites naturales que protegen tu piel. Esto puede generar resequedad y una producción descontrolada de sebo.
Lo más recomendable es utilizar agua tibia, ya que no te provocará ningún daño y eliminará correctamente las impurezas. Además, es mucho más agradable la sensación de agua tibia.
7. No enjuagas bien
Con la limpieza no termina tu rutina de belleza. Es donde inicia ya que, con el rostro limpio, puedes aplicar los tónicos, humectantes, sueros y protector para mantener el rostro sano.  
Luego de haber utilizado todos estos productos en tu rutina debes tener presente que si no te enjuagas bien, se comienzan a acumular sobre tu piel.
Esto trae como consecuencia poros obstruidos y provoca piel seca y aparición de barritos.

Es importante que enjuagues adecuadamente. Presta especial atención cuando llevas prisa por la mañana o te mueres de cansancio por la noche.
No olvides enjuagar la quijada, la línea del cabello y la nariz. Son tres lugares que solemos pasar por alto con suma facilidad.
Quizás has cometido estos errores en más de una ocasión al lavarte la cara y ni lo habías pensado. Probablemente creas que solo necesitas un jabón y agua fría.


Ahora ya tienes una lista de las acciones vitales para tener una buena rutina de belleza.

jueves, 23 de junio de 2016

¿Cuáles son los peligros de usar uñas acrílicas?

Lejos de ser una solución, el uso de uñas acrílicas entraña muchos más peligros que beneficios, por lo que es fundamental informarse bien antes de decidirse por ellas






Es verdad que se ven muy bonitas, son perfectas para una ocasión especial y transforman nuestras manos… Sin embargo, también pueden ocasionar muchos problemas o enfermedades que es mejor evitar.
Las uñas acrílicas que quieres usar quizás sean sinónimo de pagar un alto precio por tu salud. En este artículo te contamos cuáles son los posibles peligros de llevar uñas esculpidas o artificiales.
Léelo antes de decidir si quieres lucirlas o no.

¿Por qué son tan populares las uñas acrílicas?


Cada vez es más frecuente ver a mujeres de todas las edades llevar uñas artificiales o extensiones.
Al estar fabricadas con plástico o algún elemento similar dan una sensación de “perfección”. Así como la que se ve en las revistas de moda y en las celebridades del espectáculo.
Es fácil comprender cuáles son las razones por las cuales el sexo femenino prefiere utilizar estas uñas a lucir las propias: arreglar las imperfecciones y tener una apariencia ideal.
También se eligen para poder pintarse o agregar diseños que quizás con las uñas naturales no pueden si están demasiado cortas o de forma irregular.
Si las uñas se suelen romper, nos las comemos por costumbre o trabajamos en un ámbito donde la presencia es muy importante, es habitual pensar en llevar uñas acrílicas.
Lo mismo sucede para una boda, una fiesta o un evento especial de nuestra vida.

Cuidado con las uñas artificiales

Podemos pensar que se trata de algo inofensivo, pero tanto su colocación como su uso pueden provocar diferentes problemas. Comencemos por lo que sucede cuando vamos al salón de belleza o al centro de estética para que nos coloquen las uñas acrílicas:
  • Los componentes químicos empleados (resinas o formaldehídos, entre otros), pueden provocar inflamación, separación de la uña verdadera con la piel, ardor, dolor y alergias.
Incluso hay casos de mujeres que han perdido completamente sus uñas naturales y destruido la matriz (si esto sucede no vuelven a crecer las uñas).
  • Si el establecimiento donde te colocan las uñas no está bien ventilado es probable que inhales gases tóxicos o irritantes.
A su vez algunos salones no profesionales utilizan una sustancia llamada metacrilato de metilo para pegar las uñas. Este compuesto causa daños graves a los pulmones al inhalarlo y a los dedos por el contacto directo.
  • Un error muy habitual para secar las uñas más rápido es colocar las manos frente a un secador de cabello. El problema reside en que en la colocación se emplean unas sustancias que pueden ser inflamables al contacto con el calor.

  • En muchas ocasiones los centros de estética no esterilizan ni limpian los instrumentos y materiales empleados una vez que terminan de aplicar las uñas.
Es decir, que la siguiente cliente se puede contagiar de cualquier enfermedad (por ejemplo, hongos) que tenía la anterior. Lleva tu propia lima de uñas, ya que este elemento no se puede esterilizar debido a su composición.
  • Atención también a las esteticistas que no usan guantes de látex o plásticos. Si tenemos algún corte o herida en las manos será el lugar “ideal” para todo tipo de enfermedades de diverso calibre que se contagian por contacto.
No debes permitir que las cutículas sean recortadas o empujadas para atrás. No olvides que son una barrera natural para evitar el paso de infecciones y microorganismos dañinos.
  • Antes de comenzar la aplicación es necesario que tus dedos estén limpios y sobre todo bien secos. Así no hay rastro de humedad en las uñas y se evita la proliferación de hongos una vez colocada la uña acrílica.

Más problemas causados por las uñas acrílicas

Las consecuencias de la aplicación de uñas artificiales no terminan cuando salimos del salón de belleza (aunque se trate de un establecimiento de buena reputación y con personal cualificado).
Entre los efectos adversos más comunes encontramos:
  • Como las uñas de acrílico son totalmente rígidas podemos padecer de oncolosis ante cualquier golpe, por leve que sea. Esto quiere decir que se desprenderá la uña de plástico y, al mismo tiempo, arrancará la nuestra.
Sin dudas es muy doloroso y tarda mucho tiempo en volver a crecer.
  • El riesgo de infección es mucho mayor que con las uñas naturales. Si queda algo de espacio entre estas y las acrílicas podrían acumularse bacterias y todo tipo de microorganismos que provocan enfermedades.

  • Las reacciones alérgicas están a la orden del día cuando nos ponemos estas uñas. Todo es debido a los ingredientes plásticos y tóxicos que llevan en su composición. Como consecuencia, dedos enrojecidos, hinchados y con mucho picor.
  • En el caso de que nos lastimemos un dedo y la uña acrílica resulte dañada, será más propensa a acumular suciedad, virus o bacterias. Cuando esto sucede es necesario retirar el producto y volver a colocar uno nuevo lo antes posible.

Si a pesar de todo lo indicado en este artículo quieres llevar uñas plásticas, procura hacerlas en centros especializados con profesional cualificado y ambiente bien ventilado, llevar tu propia lima y analizar cualquier cambio, dolencia o síntoma en tus uñas y dedos.



Llevar uñas acrílicas es una decisión que no debe tomarse a la ligera.
Si es necesario, quita la uña que está provocando el problema hasta que se calme la dolencia y, en lo posible, deja que tus uñas “descansen” de vez en cuando de tener ese acrílico pegado.

martes, 28 de julio de 2015

Conoce el Tratamiento Facial con Hielo para Rejuvenecer la Piel

Recuerda que si aplicas el hielo directamente sobre la piel puedes sufrir quemaduras. Envuélvelo en un pañuelo o tela limpio y procede a darte el masaje facial






La piel del rostro está expuesta todos los días a diferentes factores que pueden acelerar su proceso de envejecimiento y que, de no prestarles atención, pueden causar alteraciones que estéticamente no serán bien vistas.
Para contrarrestar los daños causados por la contaminación, la exposición al sol o la mala alimentación, entre otros, la industria cosmética ha creado una gran cantidad de productos para el cuidado de la piel que pueden ayudar a regenerarla y rejuvenecerla.
Sin embargo, muchos de estos son muy costosos y están fuera del alcance de muchas personas, más aún si se tiene en cuenta que son productos que se tienen que usar todos los días. Por suerte, existen otras alternativas para  cuidar y regenerar la piel sin tener que invertir grandes sumas de dinero.
La terapia facial con hielo es una de esas alternativas naturales que están ganando popularidad por su efectividad para tonificar  y rejuvenecer la piel todos los días. Se trata de un tratamiento de origen oriental que se ha extendido por todo el mundo para que todas las mujeres puedan cuidar la juventud de su piel sin tener que invertir mucho en ello.

¿Cuáles son los beneficios del hielo para rejuvenecer la piel?

Desde la cultura oriental se ha compartido la técnica de rejuvenecimiento del rostro con hielo, que consiste en frotar hielo sobre las líneas del rostro en horas de la mañana y por la noche para hidratarlo, tonificarlo y evitar la aparición temprana de arrugas.
Este tipo de tratamientos se han convertido en parte de las rutinas de belleza aplicados en los spas y centros de belleza, pues se ha demostrado que son muy efectivos para cuidar la piel y rejuvenecerla.
A nivel general, la terapia facial con hielo es ideal para:
  • Combatir el acné y eliminar las manchas que aparecen en el rostro como consecuencia de la exposición al sol y los cambios hormonales.
  • Estimular la circulación sanguínea ayudando a rejuvenecer la piel.
  • Refrescar y tonificar el rostro sin efectos secundarios.
  • Prevenir y combatir la aparición temprana de arrugas.
  • Cerrar los poros abiertos y prevenir los puntos negros.
  • Desinflamar los ojos hinchados y combatir las ojeras.

La terapia facial con hielo es muy económica y no requiere mayor esfuerzo para su realización. Lo importante con este tipo de tratamientos es ser muy constantes y convertirlo en un paso más de la rutina de belleza.

¿Cómo aplicar el tratamiento facial con hielo?

Para aplicar este tratamiento todos los días es importante seguir estos pasos:
  • Antes de empezar con el tratamiento es muy importante limpiar en profundidad la piel del rostro y cerciorarse de que quede libre de maquillaje.
  • El hielo se debe envolver en un paño suave de algodón o una tela; lo importante es tener presente que no se debe poner directamente sobre el rostro.
  • El paño se debe frotar por las diferentes áreas del rostro, permaneciendo uno o dos minutos en cada parte.
  • Se recomienda hacer movimientos circulares con los cubos de hielo a lo largo del área de la mandíbula y barbilla, en la frente, las mejillas y en el área de la nariz. Al llegar al área de los ojos se debe frotar con más cuidado.
  • Para completar este tratamiento se recomienda aplicar un tónico facial natural u otro producto contra el acné.

¿Cómo aplicar en pieles con espinillas y acné?

Para combatir el acné y las molestas espinillas es necesario dar con el origen del problema y buscar un tratamiento adecuado para el tipo de piel que se tenga.
Sin embargo, independiente de esto, el hielo puede servir como un apoyo para refrescar la piel y combatir el exceso de sebo que se va acumulando cuando se sufre de este problema. Para utilizarlo con este fin, basta con seguir estos pasos:
  • Frotar el hielo dos o tres minutos sobre la piel afectada, hasta que se sienta el frío al tacto.
  • No mantener el contacto con el cubo de hielo por más tiempo del recomendado ya que podría causar dolor en la piel.
  • Después de pasar el hielo, aplicar el tratamiento elegido para combatir el acné.

Para tener en cuenta…

Este tratamiento debe durar máximo 15 minutos y para óptimos resultados se debe hacer en las mañanas y por las noches.
Para beneficios adicionales en cuanto al rejuvenecimiento de la piel, una buena idea es preparar los cubos de hielo con limón, agua de rosas, té verde, agua de pepino o té de manzanilla, entre otros ingredientes.

Fuente: http://mejorconsalud.com/