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martes, 12 de abril de 2016

Autoestima baja: cuando te conviertes en tu propio enemigo

Aunque no lo creamos, la autoestima baja se puede trabajar para dar paso a una reforzada. Debemos aprender a relativizar y a diferenciar las opiniones de la realidad
Nuestro equilibrio emocional depende, en gran parte, de nuestra autoestima.
Por eso, una autoestima baja nos va a afectar de forma negativa en todos los aspectos de nuestra vida. Pero esto no lo es todo. ¿Sabías que una autoestima baja te convierte en tu propio enemigo?
La autoestima es algo que solo se encuentra en nuestras manos, pero que conscientemente dejamos en la de los demás.

La autoestima baja te paraliza
La autoestima es muy importante para nuestro bienestar. Tan importante es que muchas personas sufren de ella, y no podríamos haberlo dicho de forma más certera, ya que la autoestima baja causa un gran sufrimiento en la persona que lo padece.

La autoestima baja tiene un poder altamente paralizante. Si no tienes una alta autoestima no lidiarás con el día de forma positiva, sino todo lo contrario. Te costará levantarte de la cama, todo te afectará y te encontrarás más susceptible.
La frustración y el malestar pueden invadirte y derivar en un problema aún mayor como la depresión. Por eso, es importante intentar salir, identificar de dónde viene este problema de autoestima y solventarlo.

¿No sabes cómo hacerlo? ¿Hay un problema más profundo que no sabes identificar? Entonces es importante que pienses en acudir a un profesional de la psicología que te ayudará a profundizar en tu verdadero problema.
No permitas que tu autoestima baja te paralice, ¡te mereces ser feliz!

Las opiniones que nos afectan

Uno de los primeros problemas que causan la autoestima baja es el valor que le damos a las opiniones que, realmente, no dejan de ser solo esto. Lo peor de todo es que consideramos las opiniones como la realidad y esto da lugar a un sufrimiento inútil.

¿Por qué le damos tanta importancia a las opiniones? Porque nos han educado así, a buscar la aprobación ajena, a que siempre tengamos que recibir opiniones positivas porque las negativas nos indican que algo estamos haciendo mal.
Pero, ¿sabes qué? Esto no es así.
El problema más grave surge cuando nuestra opinión de nosotros mismos se ve afectada por la de los demás. Esto provoca que nuestra concepción sobre nosotros cambie y nuestra autoestima baje de forma irrefrenable.

Es por todo esto por lo que debes distanciarte un poco y ver las cosas con perspectiva.
No siempre estamos en lo correcto y nuestras emociones negativas pueden empañar la realidad. Piensa en si son o no ciertas las opiniones y si tu actuación o tus opiniones van en la dirección correcta. ¡Te sorprenderá lo que descubrirás!

Deja de ser tu propio enemigo


Como has podido comprobar, nos acabamos convirtiendo en nuestros propios enemigos. Asumimos todo eso que nos está afectando y, de repente, provocamos que nosotros mismos nos volvamos en nuestra contra.
¿Qué podemos hacer para dejar de ser nuestros propios enemigos? ¿Hay alguna forma de subir la autoestima? Aquí te dejamos algunos pequeños consejos que puedes ampliar, ¡esperamos tus aportaciones!:
  • Ponte objetivos que sean realistas.
  • Sé consciente de tus propias limitaciones.
  • Aprecia tus cualidades.
  • Trátate con cariño y sé positivo.
  • Realízate críticas constructivas.
  • Regálate tiempo.
  • Intenta ser asertivo.
  • Practica ejercicio físico.
  • Nunca te compares con los demás.
Hay muchos más consejos que se pueden añadir, pero estos son algunos pequeños pasos que pueden suponer un punto de inflexión entre lo que eras y lo que serás. Confiar en uno mismo a veces no es fácil, pero ¡nunca es imposible!
Además, deberías compartir todo por lo que estás pasando con tu familia o tus amigos más cercanos. A veces, creemos que podemos con todo o que no debemos amargar a los demás con nuestros problemas.
Sin embargo, hablarlo, a veces, hace que la solución venga mucho más pronto.

¿Has sido alguna vez tu propio enemigo? ¿Cuáles han sido las razones por las que has sufrido una baja autoestima?
chica-en-soledad
Es normal que a veces estemos “de bajón”, pero prolongar este estado no será nunca beneficioso para nosotros. Aprende a creer en ti mismo y nunca te conviertas en tu propio enemigo.

fuente: http://mejorconsalud.com/

martes, 15 de marzo de 2016

7 frases de Buda que cambiarán tu vida



Muchas personas preferimos referirnos al budismo más como una filosofía de vida que como una religión, teniendo como referencia las frases de Buda, sus máximas o sus textos como modo de vida.
El budismo es una de las religiones más antiguas que aún se practica por unos 200 millones de personas en todo el mundo. Lo que ha facilitado que esta filosofía o religión perdure a lo largo del tiempo y siga ganando seguidores.
La razón por la que el budismo tiene tanto seguidores es la sencillez en como trasmiten mensajes llenos de sabiduría que permiten mejorar nuestra calidad de vida. Pero para su entendimiento e integración de significado no tenemos por qué hacernos seguidores de esta religión.
Tan solo es necesario abrir nuestro corazón y llevar a cabo una apertura mental con ilusión para adentrarnos en la filosofía budista. Hoy os presento las mejores 7 frases de Buda que te cambiarán la vida:

1. El dolor es inevitable, el sufrimiento es 

opcional

Teniendo en cuenta que a las personas solo nos puede dañar aquello a lo que le damos importancia,evitar el sufrimiento inútil puede consistir simplemente en dar un paso atrás, desligarse emocionalmente y ver las cosas desde otra perspectiva. El dolor es algo físico e inevitable, pero el sufrimiento es una elección, depende de nosotros, de nuestros pensamientos y emociones.
Lleva práctica y tiempo, pero merece la pena llevar a cabo este gran aprendizaje. Como guía para ello, otra de las frases de Buda que nos puede servir de referencia sobre cómo comenzar es: “Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos”.

2. Alégrate porque todo lugar es aquí y todo

 momento es ahora

Solemos pensar solamente en el pasado o estar excesivamente preocupados por el futuro. Esto nos lleva a no vivir el momento y que nuestras vidas pasen de largo sin ser conscientes. El budismo nos enseña el aquí y ahora. Por tanto, debemos aprender a estar plenamente presentes, a disfrutar de cada momento como si fuera el único.
El pasado ya pasó y el futuro está por venir, en realidad no podemos hacer nada por ello. Pero si vives el presente y te centras en lo que estás haciendo, aprenderás a ser consciente, a vivir el momento y a disfrutar de todas esas experiencias de las que eres participe y antes no te dabas ni cuenta.

3. Cuida el exterior tanto como el interior, porque 

todo es uno

Para encontrar un verdadero estado de bienestar es imprescindible que mente y cuerpo estén en un equilibrio. No centrarnos demasiado en el aspecto físico o, por el contrario, en el aspecto interior. Mantener un equilibrio nos ayudará a sentirnos más plenos y conscientes del aquí y ahora, facilitándonos una plenitud emocional más rica.
Cuida tu exterior, pero también cuida tu interior. Practica el contacto con lo que te rodea y no te olvides de practicar el contacto contigo mismo, con tu interior. La meditación o el yoga pueden ayudarte en esta tarea. El mundo es un reflejo de nosotros mismos.

4. Más vale usar pantuflas que alfombrar el 

mundo

Para encontrar nuestra paz interior, tenemos que ser conscientes de nuestros potenciales personales y aprender a saber dosificarlos, así como nuestros recursos. De esta forma viviremos un auténtico crecimiento y evolución. De nada sirven las prisas, los impulsos y la velocidad.
Los grandes objetivos siempre se consiguen a largo plazo. Por lo tanto, cultiva tu paciencia, dosifica tus recursos y avanza. Poco a poco irás evolucionado, poco a poco irás creciendo pero todo a su ritmo. Las prisas no son buenas consejeras, no lo olvides.

5. No lastimes a los demás con lo que te causa 

dolor a ti mismo

Se trata de una de las frases de Buda que nos permite eliminar casi todas las leyes y mandamientos morales actuales en nuestra sociedad. Teniendo parecido significado con la frase “no le hagas a los demás lo que no te gustaría que te hiciesen a ti”.
Esta quinta reflexión es una de las frases de Buda que va mucho más allá, ya que consiste en un profundo conocimiento de nosotros mismos y una gran empatía para/con los demás, que requiere también de mucha conciencia y responsabilidad por nuestra parte. Implica un darse cuenta acompañado de una buena práctica, poniéndonos en el lugar de los demás.

6. No es más rico quien más tiene, sino quien

 menos necesita

Nuestro deseo de tener más, tanto en el plano material como el emocional, es la principal fuente de todas nuestras preocupaciones y desesperanzas. Su máxima se basa en aprender a vivir con poco y aceptar todo aquello que nos brinda la vida en su momento. Ello nos llevará a una vida más equilibrada, reduciendo el estrés y muchísimas tensiones internas.
El hecho de desear más cosas a menudo solo indica falta de seguridad, que nos sentimos solos y necesitamos llenar esos vacíos. Sentirnos a gusto con nosotros mismos permite dejar atrás la necesidad de no tener que demostrar nada. Las posesiones no nos llevan a la felicidad. La felicidad es una actitud y por lo tanto es algo que se cultiva desde dentro.

7. Para entender todo, es necesario olvidarlo todo

De pequeños estamos en continuo aprendizaje. Nuestro mapa mental aún no está diseñado, lo cual nos hace abiertos a “todo” y a la capacidad de entender cualquier cosa. No sabemos juzgar. Al contrario todo lo que nos sea mostrado, lo acogemos con ganas de aprender y de disfrutar.
Pero a medida que crecemos, nuestra mente se llena de condicionamientos y normas sociales que nos indican cómo debemos ser nosotros mismos, como deben ser las cosas, cómo debemos comportarnos e incluso qué debemos pensar interiormente. Nos volvemos inconscientes con nosotros mismos y nos perdemos.
Para cambiar y ver las cosas desde una perspectiva más sana para nosotros, tenemos que aprender a desligarnos de las creencias, hábitos e ideas que no provienen de nuestro corazón. Para ello, esta frase budista nos servirá para comenzar el proceso: “En el cielo no hay distinciones entre este y oeste, son las personas quienes crean esas distinciones en su mente y luego piensan que son verdad”.

Imagen cortesía de Claudia Tremblay
Fuente: Paula Díaz